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martes, 20 de abril de 2010

Importancia de la salud bucal



Cuidarnos de los virus, de una alergia, de un dolor o de una infección son factores de suma importancia para el ser humano, porque esto es sinónimo de salud y bienestar. Sin embargo, muchas personas hacen caso omiso al cuidado de su salud bucal, siendo esta una de las más prioritarias porque la boca es la ‘ventana de la vida’. El cuidado de las piezas dentales toma importancia desde que se nace, desde el mismo momento de la gestación y desde cuando el bebé empieza a amantar.

Alteraciones bucales en el embarazo
Los cambios que se producen en el embarazo hacen a la futura mamá más susceptible a la gingivitis y la caries. La higiene dental y los hábitos nutricionales adecuados destierran el viejo mito de que cada embarazo cuesta un diente.
Para la odontóloga Diana Carolina Salcedo “durante el embarazo se producen grandes cambios en la mujer a todos los niveles: en el aspecto físico, en el químico y en el psicológico. Esto hace que la cavidad bucal de la embarazada sea más susceptible a padecer gingivitis y caries”.
La gingivitis, según explica la profesional, se produce por un aumento de las hormonas llamadas prolactina y estrógenos, las cuales condicionan cambios en las estructuras de todo el organismo y, entre ellas, especialmente en los tejidos de la boca. Se presenta mediante la inflamación de las encías que aparecen enrojecidas, edematosas, sensibles y con tendencia al sangrado espontáneo o por estímulos pequeños como el masticar o cepillarse los dientes. Dicha alteración, tan frecuente y específica, se evidencia a partir del tercer mes de embarazo.
La caries es una de las anomalías más frecuentes durante el embarazo. Explica la Dra. Salcedo que  durante esta época deben seguirse cuidados específicos para conservar la salud bucal, que comprenden no solo una cuidadosa higiene bucal, sino una adecuada alimentación.
Higiene bucal: las alteraciones bucales propias del embarazo, aunque frecuentes, no son inevitables y pueden prevenirse realizando una adecuada higiene dental con un cepillado después de las comidas y usando la seda dental. La cuidadosa limpieza eliminará la placa bacteriana que es la causante de la caries dental y de la gingivitis.
Visitas al odontólogo. Comenzar el embarazo con una boca sana, sin caries ni otros problemas como gingivitis, sarro, flemones, etc., es toda una prioridad, ya que estas patologías no sólo afectan a la salud de la madre, sino también a la del hijo.
Los profesionales de la salud oral aconsejan realizar visitas periódicas al odontólogo, ya  que así se podrán efectuar los tratamientos oportunos y detectar o prevenir cualquier alteración buscando que la salud bucal sea la óptima.

Salud oral del bebé
El cuidado dental contribuye a la salud total de sus hijos. Niños con dientes saludables tienen menos problemas al comer, aprender y el desarrollo verbal. La falta de atención al cuidado dental contribuye a la dificultad con la obediencia en el colegio, el socializar y la confianza en sí mismo. Para Alix Sofía Andrade, odontóloga y especialista en periodoncia, estas son algunas de las claves que los padres de familia deben tener en cuenta para cuidar de la salud bucal de sus hijos.

Alimentación
Para el odontólogo Iván Duarte Castillo “el proceso de formación de los dientes del bebé comienza entre el tercer y el sexto mes de embarazo. Por ello, es importante un aporte adecuado de vitaminas como la vitamina A y la vitamina D y minerales como calcio y fósforo esenciales para la formación de los huesos y los dientes del futuro bebé”.
Asegura el profesional que es necesario también un aporte adecuado de lípidos, entre los que se encuentran los ácidos grasos esenciales que son precursores del omega 3 y omega 6, y son fundamentales, entre otras cosas, para el desarrollo adecuado del sistema nervioso.
“Las proteínas de calidad que aportan la carne, el pescado, los huevos y la leche son imprescindibles como material de construcción de todos los órganos del bebé. Es importante también un adecuado aporte de hidratos de carbono, pero hemos de distinguir entre los hidratos de carbono complejos y los simples. Son preferibles los llamados hidratos complejos como el pan, las pastas, las patatas, el arroz, etc. Estos son la principal fuente de energía de liberación lenta y son necesarios para un adecuado equilibrio nutricional y para el desarrollo del bebé”.

¿Cómo desarrollar una sonrisa saludable?
  • Cada vez que su bebé coma, límpiele las encías con una toallita mojada
  •  Evite dejar a su bebé en la cuna con un biberón, ya que su uso prolongado puede lastimar las encías.
  • Una vez el bebé pueda tomar de una tacita con sus manos, deje de usar el biberón.
  • Cuando el bebé cumpla su primer año, llévelo al dentista para un examen.
  • Evite que su hijo(a) se chupe el dedo o continúe con el biberón o chupón después de los cinco años de edad.
  • Supervise que las comidas sean saludables y balanceadas. Evite que él lleve a la boca huesos y algunos alimentos duros o difíciles de comer.
  • Limite los dulces para ocasiones especiales solamente.
  • Supervise que sus hijos se cepillen bien las encías y los dientes por lo menos dos veces al día.
  •  Practique y enséñeles a sus hijos a usar hilo dental cada vez que se cepillan los dientes.
  •  Use crema dental sin “fluoruro”.
  •  Sí su niño aprieta sus dientes al dormir, hable con su dentista.

sábado, 10 de abril de 2010

¿Como cepillarse los dientes?


Para que el cepillado de los dientes cumpla eficazmente su cometido, es preciso que se convierta en una rutina cotidiana al levantarse, después de cada comida y, nuevamente, antes de acostarse. La regularidad es determinante, ya que la placa bacteriana se forma de manera continua, y sólo eliminándola una y otra vez se podrá evitar su efecto nocivo. Pero tan importante como respetar esta norma es proceder a una técnica adecuada: si el cepillado es incorrecto, no cumple su finalidad y, lo que es peor, puede resultar perjudicial, dañar los dientes e irritar las encías. Es importante que los padres conozcan cuál es la técnica correcta para el cepillado dental antes de enseñarlo a sus hijos, porque si el procedimiento no se aprende bien desde el principio, luego resulta difícil de corregir. Mejor aún, pueden solicitar la colaboración del dentista, quien, con la ayuda de maquetas especiales, puede hacer más fácil y efectiva la comprensión de la técnica y, además, si es necesario, puede supervisar cómo la realiza el niño. Merece la pena insistir en estos aspectos porque los estudios efectuados al respecto revelan que hay un amplio porcentaje de niños que no se cepillan los dientes con la frecuencia necesaria y que, incluso, entre los que lo hacen, hay muchos que no saben cepillarse correctamente. Si se considera el cepillado como lo que es, una técnica, y se aprende a hacerlo bien, se tendrá la certeza de proteger la dentadura.

¿Por qué cepillarse los dientes después de comer?
La misión del cepillado es eliminar la placa bacteriana, donde se encuentran unos gérmenes que forman parte de la flora bacteriana de la boca y que, si bien no son patógenos, al degradar los azúcares procedentes de los alimentos elaboran unas sustancias ácidas que pueden deteriorar la superficie de los dientes. Aunque la placa bacteriana se forma de manera continua, su acción más nociva se desarrolla después de comer, cuando la producción de ácidos es más elevada porque los gérmenes cuentan entonces con las sustancias nutritivas de las que también se alimentan. Por ello es fundamental cepillarse los dientes después de cada comida y antes de que pasen treinta minutos, que es lo que tardan las bacterias en producir sus secreciones ácidas.

 
Vamos paso por paso
1.- El correcto cepillado de la cara externa.
La cara externa de los dientes se encuentra comparativamente en mejor situación que las otras, porque está en contacto con los labios y porque es más accesible al cepillado. Sin embargo, es la que más puede resentirse de una técnica incorrecta: han de cepillarse todas y cada una de las piezas dentales, por su cara externa, desde la encía y con un movimiento vertical de barrido, tanto para los dientes inferiores como para los superiores.

En el caso de los dientes inferiores, el movimiento debe comenzar en el límite de la encía y dirigirse de abajo arriba, hacia el borde libre

La cara externa de: Los dientes debe cepillarse con movimientos en sentido vertical, efectuando una acción de barrido.
 
En cuanto a los dientes superiores, el cepillado debe comenzar también en el límite de la encía y dirigirse de arriba hacia abajo.
2.- El correcto cepillado de la cara interna
El cepillado cuidadoso de la cara interna de los dientes reviste una gran importancia, puesto que no es tan fácil de llevar a cabo y, por consiguiente, generalmente se descuida. Por otra parte, también es común que se acumulen restos de alimentos en los pequeños huecos que hay entre diente y diente, o entre diente y encía, y que naturalmente se pueden eliminar con el cepillado dental. Para los niños, esta parte del cepillado es la que resulta más compleja, y por ello conviene que la explicación que se les haga quede lo más clara posible. Por otra parte, lo mejor es que utilicen un cepillo pequeño y de forma anatómica, con un ángulo entre el cabezal y el mango que facilite el acceso a todos los rincones de la boca.

La cara interna debe cepillarse desde el límite entre los dientes y la encía hacia el borde libre, con un movimiento de barrido que se logra mediante un giro de la muñeca. La acción ha de repetirse varias veces en cada sector, tanto en los dientes superiores como inferiores.

3.- El correcto cepillado de la cara masticadora
El cepillado de la cara superior de los premolares y molares, que sirve para triturar los alimentos, resulta poco menos que fundamental. la superficie masticatoria de estas piezas dentales presenta múltiples surcos y pequeñas fisuras en donde se acumula la placa dental y es fácil que se inicie una caries. Si bien todos los dientes pueden ser afectados por ese trastorno, la localización más habitual durante la infancia corresponde a las piezas premolares ya las muelas. Por ello, es recomendable aplicar un esmero especial en su limpieza, cepillando las caras interna y externa y la que entra en contacto con los alimentos en el acto de la masticación, y dedicando al proceso un espacio de tiempo suficiente para asegurar la completa eliminación de la placa bacteriana.
 
Para efectuar la limpieza de la cara masticatoria de premolares y molares hay que apoyar el cepillo y efectuar una serie de movimientos circulares de manera que la punta de las cerdas penetre en los surcos y fisuras. El procedimiento debe efectuarse en todas las piezas inferiores y superiores de la dentadura.

¿Por qué el masaje de las encías?
Conviene complementar la limpieza de los dientes con un masaje de las encías que active la circulación sanguínea, tonifique el tejido y, además, facilite la eliminación de restos de alimentos acumulados en el surco que hay entre la encía y los dientes. Para llevar a cabo este masaje hay que usar un cepillo seco, sin pasta dentífrica Debe apoyarse el cepillo con una ligera inclinación sobre la encía, y efectuar entonces una serie de leves movimientos de adelante hacia atrás, sin llegar a desplazar el cepillo Esta técnica se repite a lo largo de ambas encías tantas veces como sea necesario para conseguir darles un masaje en toda su extensión.
 
El peligro de un cepillado incorrecto
Tan importante como efectuar un correcto cepillado es evitar un cepillado inadecuado ineficaz y perjudicial como es el que se realiza al mover enérgicamente el cepillo en sentido horizontal hacia uno y otro lado. Aparentemente esta es la forma más fácil y cómoda de cepillarse los dientes pero resulta inútil porque no sólo no permite arrancar la placa bacteriana de toda la superficie dental como hace el cepillado vertical sino que la arrastra sobré la dentadura. Constituye además una actuación peligrosa porque un enérgico cepillado horizontal puede dañar la superficie de los dientes e irritar las encías.

Los que atacan...!


Streptococcus sanguis (1º en colonizar la película dental)
• Streptococcus sobrinus
• Streptococcus mitis
• Streptococcus salivarius
• Streptococcus mutans (predominan 7 días después de la colonización bacteriana).
• Actinomyces viscosus
• Actinomyces naeslundii
• Streptococcus oralis
• Actinomyces
• Haemophilus
• Lactobacillus acidophilus
• Neisseria flava, Bifidobacterium, Rothias, Clostridium, Propionibacterium y Eubacterium, poseen un potencial acidógeno y acidotolerante, pero no como el que tiene S. mutans, y por lo tanto tienen un bajo potencial cariogénico.
• Kostadinus ivaniniov

Tejidos dentales



El esmalte dental: es un tejido duro, acelular (por lo tanto no es capaz de sentir estímulos), que cubre la superficie de la corona del diente. Está compuesto por:

* Un 96% de materia inorgánica (cristales de hidroxiapatita).  
* Un 2% de materia orgánica.  
* Un 2% de agua.

    La dentina: la dentina es un tejido duro y con cierta elasticidad, de color blanco amarillento, no vascularizado, que está inmediatamente por debajo del esmalte. Es un tejido que en su parte más interna contiene los procesos de una célula llamada odontoblasto localizada en la pulpa. Está compuesta por:

    * Un 70 % de tejido inorgánico compuesto por cristales de hidroxiapatita.  
    * Un 18% formado por materia orgánica (proteínas colágenas) responsables de esa elasticidad.
    * Y un 12% de agua.

      El cemento radicular: es un tejido duro, parecido al hueso, que rodea la superficie externa de la raíz. Está en íntimo contacto con unas fibras llamadas ligamento periodontal que une unen este tejido al hueso. La composición del cemento posee distintos factores que modifican esta composición, normalmente:
      * En el adulto consiste en alrededor de 45-50% de sustancias inorgánicas (fosfatos de calcio).  
      * 50-55% de material orgánico (colágeno y mucopolisacáridos) y agua.

        Etiologia de las caries














        Las caries comienzan en el esmalte exterior y se extienden por la dentina y la pulpa interior.
        La caries dental es una enfermedad multifactorial, lo que significa que deben concurrir varios factores para que se desarrolle. Hasta el momento las investigaciones han logrado determinar cuatro factores fundamentales:
        Anatomía dental: la composición de su superficie y su localización hace que los dientes retengan más o menos placa dental. Por ejemplo, los dientes posteriores (molares y premolares), son más susceptibles a la caries ya que su morfología es más anfractuosa y además presentan una cara oclusal donde abundan los surcos, fosas, puntos y fisuras, y la lengua no limpia tan fácilmente su superficie; las zonas que pueden ser limpiadas por las mucosas y por la lengua se denomina zona de autoclisis. Además es necesario nombrar el rol del hospedero a una mayor o menor incidencia, debido a una susceptibilidad genética heredada o bien por problemas socioeconómicos, culturales y relacionados al estilo de vida (estos últimos condicionarán sus hábitos dietéticos y de higiene oral).
         Tiempo: recordemos que la placa dental es capaz de producir caries debido a la capacidad acidogénica y acidoresistente de los microorganismos que la colonizan, de tal forma que los carbohidratos fermentables en la dieta no son suficientes, sino que además éstos deben actuar durante un tiempo prolongado para mantener un pH ácido constante a nivel de la interfase placa - esmalte. De esta forma el elemento tiempo forma parte primordial en la etiología de la caries. Un órgano dental es capaz de resistir 2 h por día de desmineralización sin sufrir lesión en su esmalte, la saliva tiene un componente buffer o amortiguador en este fenómeno pero el cepillado dental proporciona esta protección, es decir, 30 min posterior a la ingesta de alimentos el órgano dental tiene aún desmineralización, la presencia de azúcar en la dieta produce 18 h de desmineralización posterior al cepillado dental asociado como destrucción química dental independientemente de la presencia de un cepillado de calidad en el paciente.
         Dieta: la presencia de carbohidratos fermentables en la dieta condiciona la aparición de caries, sin embargo los almidones no la producen. Pero es necesario aclarar que el metabolismo de los hidratos de carbono se produce por una enzima presente en la saliva denominada alfa amilasa salival o ptialina, esta es capaz de degradar el almidón hasta maltosa y de acuerdo al tiempo que permanezca el bolo en la boca podría escindirla hasta glucosa, esto produce una disminución en el pH salival que favorece la desmineralización del esmalte. Un proceso similar sucede a nivel de la placa dental, donde los microorganismos que la colonizan empiezan a consumir dichos carbohidratos y el resultado de esta metabolización produce ácidos que disminuyen el pH a nivel de la interfase placa - esmalte. La persistencia de un pH inferior a 7 eventualmente produce la desmineralización del esmalte. Además la presencia de hidratos de carbono no es tan importante cuando la frecuencia con la que el individuo consume se limita a cuatro momentos de azúcar como máximo, de esta manera la disminución brusca del pH puede restablecerse por la acción de los sistemas amortiguadores salivales que son principalmente el ácido carbónico/bicarbonato y el sistema del fosfato.
         Bacterias: aquellas capaces de adherirse a la película adquirida (formada por proteínas que precipitaron sobre la superficie del esmalte) y congregarse formando un "biofilm" (comunidad cooperativa) de esta manera evaden los sistemas de defensa del huésped que consisten principalmente en la remoción de bacterias saprófitas y/o patógenas no adheridas por la saliva siendo estas posteriormente deglutidas. Inicialmente en el biofilm se encuentra una gran cantidad de bacterias gram positivas con poca capacidad de formar ácidos orgánicos y polisacáridos extracelulares, pero estas posteriormente, debido a las condiciones de anaerobiosis de las capas más profundas son reemplazadas por un predominio de bacterias gram negativas y es en este momento cuando se denominada a la placa "cariogénica" es decir capaz de producir caries dental. Las bacterias se adhieren entre sí pero es necesario una colonización primaria a cargo del Streptococcus sanguis perteneciente a la familia de los mutans además se encuentran Lactobacillus acidophilus, Actinomyces naeslundii, Actinomyces viscosus, etc.
        En condiciones fisiológicas la ausencia de uno de estos factores limita la aparición o desarrollo de la caries.

        Etapas de desmineralizacion










        1- Superficie dental  sin caries.
        2- Los primeros signos de desmineralización, es una mancha blanca. No es aún una cavidad, la superficie es todavía uniforme. Con medidas apropiadas, (las aplicaciones de flúor realizadas por el profesional y la indicación de usar una pasta con pH bajo y alto contenido de  flúor) el proceso de caries puede ser parado aquí y hasta invertido.
        3- La superficie de esmalte se ha estropeado. Tenemos una lesión, con un piso blando. Ahora es una caries dental superficial de fácil restauración por el profesional.
        4- Una obturación o  relleno ha sido hecho, pero como se puede ver, el proceso de  desmineralización a continuado y la lesión de caries rodea el relleno. Esto se llama  Caries Secundaria; pero de hecho, esto es por lo general, la misma enfermedad que está en progreso.
        5- La desmineralización continúa y destruye la pieza dental infectando al órgano pulpar más conocido como nervio.
        6- Si el proceso continúa se produce la fractura de la pieza dental.

        Caries Dental...!

         La caries es una enfermedad infectocontagiosa multifactorial que se caracteriza por la destruccion de los tejidos duros del diente como consecuenciade la desmineralizacion provocada por los ácidos que genera la placa bacteriana a partir de los restos de alimentos, que se exponen a las bacterias que fabrican ese ácido, de la dieta, la destrucción química dental se asocia a la ingesta de azúcares y ácidos contenidos en bebidas y alimentos, la caries dental se asocia también a errores en las técnicas de higiene así como pastas dentales inadecuadas, falta de cepillado dental, ausencia de hilo dental, así como también con una etiología genética, se estudia aún la influencia del pH de la saliva en relación a la caries. Tras la destrucción del esmalte  ataca a la dentina y alcanza la pulpa dentaria produciendo su inflamación, pulpitis, y posterior necrosis (muerte pulpar). Si el diente no es tratado puede llevar posteriormente a la inflamación del área que rodea el ápice (extremo de la raíz) produciéndose una periodontitis apical, y pudiendo llegar a ocasionar un absceso, una celulitis o incluso un flemón.